Reflexión sobre estrategias de aprendizaje.




Reflexión sobre estrategias de aprendizaje.

Actualmente puedo decir con orgullo que soy hijo o heredero de una metodología que por mucho tiempo forjo a los hombres que ahora se dedican a plantear estrategias para la nueva comprensión de contenidos. Orgullosamente puedo describir que mis maestros fueron una generación que tenía como modelo intelectual aquellos grandes pensadores que forjaron su imagen y trayectoria a partir de cuestionar, enfrentar, asumir y corregir de algún modo, siempre buscando esclarecer dudas por el bien de la comunidad humana, aquellos problemas sociales concretos que aquejaban a anteriores, presentes y futuras generaciones.

Los métodos que utilizamos no eran para nada amigables pero nada complejos. Se trataba de simplemente sentarte y leer. Leer e investigar con la necesidad de aprender para entender y resolver, esas eran las indicaciones de nuestras autoridades institucionales. Nuestro método no exigía nada extraordinario simplemente se nos pedía asumir que nuestro día como estudiantes se dividía en ocho horas, cuatro eran destinadas para recibir clases magisteriales y cuatro horas para descifrar, analizar, asumir y reproducir con sentido y bajo la finalidad los contenidos más relevantes de dichas clases. Nuestro gran reto era encontrar la metodología necesaria y eficaz para lograr metas. Existían algunos métodos, nos invitaban a conocerlas y a practicarlos, pero de antemano nosotros fuimos conscientes en todo momento de que los métodos los construíamos nosotros mismos.

Fuimos una generación de pupilos resilientes y en un grado asertivo muy aceptable. Hoy las realidades sociales han cambiado y con ello la manera de acompañar en el aprendizaje de las generaciones. Lo repito, fuimos pupilos y no simples alumnos. Fuimos formados o moldeados por los maestros y no por docentes. Existía un metarelato educativo (Como lo definiría Diéguez (2006:180) recordando al viejo Lyotard) que reproducíamos desde nuestra individual, construyendo así una identidad colectiva que en los tiempos líquidos (como los definiría el recientemente fallecido Baumant (2003: 14-15)  en los que ahora vivimos parece hacer tanta falta a las generaciones que se han conformado con solo ser alumno y a profesionistas de la educación que se ven obligados a ser simplemente docentes y no los maestros de vida, que tanto se necesitan actualmente para dar forma e identidad a las masas.

 Hoy, ante la proliferación de métodos y estrategias de estudios, me quedo sorprendido. Siendo sincero, creo que mi generación no estaríamos lo suficientemente preparados para recibirlos, pero los utilizaríamos gustosos de tenerlos como lo que son, herramientas de estudio y no la finalidad del mismo. Precisamente he aquí mi crítica a la proliferación de acciones que son designados como estrategias de aprendizaje, por autores medianamente profundos y en algunos casos honestos intelectualmente hablando.

Hoy parece que el organizar e implementar estrategias son la finalidad del estudio y no los contenidos y su aplicación a la realidad sociopolítica. Personalmente he estado recibiendo cursos completos de cómo hacer e implementar dichas herramientas de estudio, con más urgencia por que sean reproducidos que por comprender el contenido mismo que con ellas pretendemos adquirir. Hoy parece que si no utilizas dichas estrategias eres anticuado y poco a poco caes en desuso. Todo lo que se propone en materia de aprendizaje y que no está en sintonía con las teorías de los autores de moda, muchos de ellos sin contar con la experiencia de estar frente a grupo, se desecha bajo el mote de anticuado y antipedagógico proclive a ser minusvalorado y rezagado al olvido hipotético. Y lo digo hipotético porque solo baste que un autor extranjero venga y lo explique con manzanas y peritas para que lo vuelvan a proyectar como innovadoramente pedagógico. Justo como lo que está pasando con la metodología marista y salesiana que por un par de décadas fueron tachadas de paternalistas y que ahora la secretaria de educación está proponiendo como obligatoria, bajo otros títulos y con términos rimbombantes.

 Finalmente me gustaría decir que las estrategias de aprendizaje son pertinentes bajo su propia función y no como la finalidad. Me han parecido muy atractivas y quizá tome muy seriamente el trabajo colaborativo fundamentado y de algún modo complementado con la reflexión meta cognitiva. Pienso que estas dos estrategias, en  mis años tempranos de estudios me hubiesen sido de suma ayuda, pues no es lo mismo aprender sin preguntarnos cual es el proceso de absorción cognitiva que aprender tras prueba y error. Muchas noches de insomnio pueden ser mi testigo de que siempre analice los elementos de la información que no pude comprender y no el proceso gnoseológico por el cual no podía absorber dichos elementos.  


Referencias
BAUMAN, Z. (2003). Modernidad líquida. México: Fondo de Cultura Económica
DIÉGUEZ, Antonio (2006). La ciencia desde una perspectiva postmoderna: Entre la legitimidad política y la validez epistemológica. II Jornadas de Filosofía: Filosofía y política (Coín, Málaga 2004), Coín, Málaga: Procure, 2006, pp. 177-205. Via Internet: http://webpersonal.uma.es/~DIEGUEZ/hipervpdf/CIENCIAPOSTMODERNA.pdf (Consulta: 21/10/2006).

Comentarios

  1. ¡Buenas tardes Víctor!

    Estoy realmente impresionado con tu escrito. Considero que la mayoría de nuestros compañeros en este camino propedéutico son muy buenos y profesionales. Entre ellos me parece que éste es el mejor de los textos que he leído, no sólo está bien escrito y tiene un tinte personal sino que está bien fundamentado e incluso retoma explícitamente otras referencias.
    Me has enriquecido profundamente.
    Te comento que desde el principio me atrapó tu idea de que la auténtica formación integral no es algo tan nuevo y viene de los grandes maestros y educadores del pasado; soy un admirador de Sócrates y de Leonardo.
    Te comparto la liga de la reflexión correspondiente en mi blog: https://iaparcgc2020.blogspot.com/2020/06/hacia-un-nuevo-humanismo.html

    ¡Saludos y sé que lograrás tu objetivo!

    ResponderEliminar
  2. Buenas tardes víctor, tu escrito es muy profesional, aunque nunca logré observar tu análisis al test de inteligencia múltiples, mas bien, te avocaste a realizar una critica a esos modelos, muy respetable tu idea, aunque por ser de unas generaciones después de la tuya puedo asegurarte que los cambios son buenos, ya que también la sociedad está en constante cambio.
    Saludos y mucho éxito en tu camino.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, el escrito no era sobre el test de inteligencias múltiples. Esa reflexión está en otro apartado. El titulo de este escrito es sobre estrategias de aprendizaje. Mi reflexión está enfocada sobre cómo las hemos postulado más como finalidad, que como herramientas. No me resisto al cambio, sino al hecho que muchos de ellos los hacemos sin tener ni una pizca de sentido ni conocimiento sobre los orígenes y fines de los mismos. Gracias por tu comentario.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Una misma finalidad, diferentes motivaciones, un insipiente semillero hermenéutico.