La Independencia, Ignacio Allende y Miguel Hidalgo
En la incertidumbre convertida en
casi certeza de que los territorios españoles pronto dejarían de ser lo que
ellos habían conocido desde siempre, criollos pertenecientes al ejército, los
dueños de grandes haciendas y clérigos prominentes promovieron las tertulias en
las que se dieron cita para compartir las últimas las ultimas noticias sobre la
actualidad de los territorios peninsulares del imperio español, el descontento
por las acciones cobardes de Carlos IV por entregar a Napoleón Bonaparte las
riendas del imperio , alimentar esperanzas utópicas y relatos casi míticos
sobre la persona de Fernando VII, y fomentar el total rechazo a la España que
pronto sería estructurada desde la voluntad de José I ( hermano de Napoleón)
recién instituido como máximo gobernante de toda España (Terán M; 2019).
Es en estas tertulias cada día más fomentadas
en todo el territorio de la nueva España, siendo las pertenecientes a las
ciudades de Valladolid y Querétaro las más sobresalientes por sus integrantes,
donde se germina la noción de dos España. Ahora bien, aunque es una afirmación
temeraria, es por las circunstancias históricas que me atrevo a aseverar que
concibieron por un lado la existencia de la España napoleónica y por otro la
España de Fernando VII. De la primera buscaron rápido desvincularse, es de ella
de quien tenían que independizarse a toda costa; mientras que de la segunda,
que aún estaba por gestarse, nunca buscaron la adhesión sino el pronto reconocimiento
de su autonomía y hasta de algún modo la necesaria colaboración bilateral en
distintos rubros. Quizá inspirados por la imagen de criollos como Simón Bolivar
y José de San Martin y su participación en las juntas de gobierno que apoyaban
a Fernando VII.
Así pues, estas tertulias eran
semilleros ideológicos que aspiraban con la obtención de una pronta libertad
para crecer como una nación independiente. En lo que respecta a la conspiración
de Valladolid 1809 encabezada por los hermanos José Mariano y José Ignacio Michelena,
José María García Obeso, Fray Vicente de Santa María, José María Abarca, Luis
Gonzaga Correa, Manuel Romualdo Carnero y los Barrios de los siete pueblos
indios de Valladolid (Quizá el elemento fundamental del movimiento) solo representaban uno de los tantas
tertulias que aspiraban a la independencia. Es decir que a no ser por sus
integrantes, en poco o mínimo, la conspiración se puede considerar como
influencia para el grupo independentista de Querétaro.
Quizá los aportes de la
conspiración de Valladolid es la efervescencia y resolución en la voluntad de Ignacio
José de Allende, Juan José de Aldama y José Mariano de Abasolo, quienes fueron
testigos de la sofocación de dicha conspiración (Gobierno de la Republica 2010)
y la organización de las grandes turbas de gente del pueblo que participaron en
la contienda iniciada el 16 de septiembre de 1810. Pronto y bajo su tutela,
Allende convocó, además de sus compañeros de armas antes mencionados, Miguel
Domínguez Josefa Ortiz de Dominguez y Miguel Hidalgo-Costilla, para iniciar la
tan añorada independencia por tantos grupos antecesores en intentos.
Sin embargo, aunque unidos por
los mismos sentimientos de justicia y por un hartazgo ante las desigualdades
que les tocó vivir al ser criollos, pero con distintas ambiciones y finalidades,
Allende e Hidalgo comenzaron a imaginar una independencia distinta entre sí.
Por un lado, Hidalgo, influenciado por la ideología jesuítica y por la justicia
social de los titulados “Padres de la iglesia”, pues él conocía a profundidad
el tema, ya que impartía la catedra de patrística en el colegio de San Nicolas
Obispo (ZAVALA M,2018), pronto buscó la oportunidad para dejar su cargo de intendente
( por estar encargado de suministrar las provisiones alimenticias y las
municiones) para liderar al pueblo ofuscado por hambrunas, las implicaciones
negativas de pertenecer a alguna casta social y por vivir siempre al filo de la
miseria (Salmerón P.2010). Su objetivo fue desestabilizar el eje económico para
restablecer un orden socioeconómico horizontal por medio de la supresión de la
esclavitud y del pago de tributos, como
medidas populacheras, pues con el tiempo las condiciones de las batallas
revelarían sus reales aspiraciones.
Por su otro lado Ignacio Allende
era de pensamiento más conservador. Sabia a profundidad que la única finalidad
del movimiento independentista era desvincularse de la corona usurpada y
libertar al pueblo para lograr una autonomía que le constituyera en una nación
de la talla de la España de Fernando VII. Sabía que el levantamiento en armas
era necesario para que el pueblo iniciara un proceso de auto emancipación, como
raíz de una vida nacional política y económica saludable (Ayala A. 2019), pero
despreciaba el derroche de violencia, de municiones y, sobre todo, de vidas
humanas. Era un militar de alto rango y como tal conocía el valor de la palabra
dignidad y Honestidad y caballerosidad.
La oportunidad que Hidalgo aprovechó
para hacerse del liderazgo sobre el movimiento de independencia se presentó en
el momento que cuando fueron descubiertos por las autoridades españolas. Ante
el titubeo y flaqueza de ánimo de Allende y sin ningún plan estratégico militar
ni experiencia de armas, Hidalgo llamó el 16 de Septiembre a las batalla a los
pobladores de la ciudad de Dolores. En
palabras de algunos historiadores el levantamiento no se distinguía de un motín
popular, una degollina inhumana y saqueo sobre las riquezas de las familias
guanajuatenses de San Miguel el grande (Zea F.2018), pronto los Criollos que
apoyaban a Hidalgo y Allende se decantaron, optaron por fortalecer al segundo,
mientras negaban la legitimidad del primero.
Las exageraciones de Hidalgo
hicieron que Allende pronto tomaran la decisión de detener al clérigo a toda
cosata. En más de dos ocasiones intentó envenenarlo. Sin embargo, Allende al no poder terminar con su vida y al ver el
extremo que alcanzo la embriagues de poder de Hidalgo, cuando en Guadalajara se
hizo llamar alteza serenísima, decidió capturarlo después de perder la batalla
del puente de Calderón. Juntos fueron apresados en Acatitla de Baján en un
esfuerzo por llegar a Estados Unidos para pedir ayuda. Los dos fueron fusilados
por las fuerzas de la corona, Allende el 29 de Junio mientras que Hidalgo fue
fusilado el 30 de julio.
Cibergrafía
Gobierno de la
Republica [BicentenarioMéxico] (2010),
La conspiración de Valladolid 1809; recuperado
de https://www.youtube.com/watch?v=GHockFWyTi4
Terán M;
Salmeron P; [BicentenarioMéxico] (2010), La conspiración de Valladolid 1809; Recuperado de https://www.youtub.com/watch?v=0q1j3jhZo30
Zavala, M (18 Septiembre 2018) Los jesuitas y la independencia. Vanguardia
,MX. Ciudad de México. Recuperado de https://vanguardia.com.mx/articulo/los-jesuitas-y-la-independencia
Ayala A. (8 de enero 2019) Ignacio Allende, el militar que no pudo ser
el iniciador de la independencia. Cultura Colectiva. Recuperado de https://culturacolectiva.com/historia/ignacio-allende-biografia-corta-que-hizo-cuando-murio#google_vignette.
Zea F. [Imagen Noticias] (2018) Por
qué se pelearon Miguel Hidalgo e Ignacio Allende. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=29byVer7EgQ
Zea F. [Imagen Noticias] (2018) Ignacio
Allende intentó matar a Miguel Hidalgo. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=zHx-_lCzMPY

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